Las cosas del querer

By Clara Guzmán

Hay quien me pregunta que si no me canso de ver tantos volantes, tantos lunares, tantas flamencas. Pero, ¿cómo me voy a cansar si cada día me sorprendo más de la creatividad, de la originalidad, de la pasión y del esmero que le echan los diseñadores a las colecciones? La recién inaugurada Pasarela VIVAbyWLF, ya saben, la hermana pequeña de WeLove Flamenco, está dejando boquiabiertos a todos. El empuje, la fuerza, el nivel y la coherencia de sus diseñadores están poniendo a ratos en evidencia a algunos consagrados que han incurrido en eso tan  humano de dormirse en los laureles. Mantenerse no es fácil, sobretodo si los que vienen detrás sacan pecho y llevan por bandera esa frase de Sartre que tanto me gusta y que les viene al pelo: “No es feliz el que hace lo que quiere, sino el que quiere lo que hace”.

Los noveles

O sea, para entendernos, las cosas del querer que sientan tan bien. La jornada de ayer se inició con un desfile de los semifinalistas del Certamen de Noveles, organizado por Prodetur-Turismo de Sevilla, que fue un aperitivo de lujo. Alba Chaves nos presentó su colección acorde con las tendencias de la moda flamenca 2017, pero muy personal. Trajes en rojo, amarillo o fucsia, con apliques de encajes y el elegante blanco y negro. Amalia Vergara nos trajo el estilo goyesco, con catite incluido, en unos originales trajes en verde y malva con sus correspondientes madroños. Purificación Abad se inclinó por los flecos y nos dejó un traje negro con una falda de volantes superpuesta, que al quitarla deja ver otra blanca con lunares negros.

Huelva en la Pasarela

Huelva tuvo ayer su espacio en la Pasarela y la gente de Huelva hace piña con los suyos. Adelina Infante venía de Palos de la Frontera con una colección en la que hizo hincapié en conservar sus raíces y el salón estaba a rebosar de paisanos. La romería del Rocío estuvo muy presente, así como los colores vivos, en trajes confeccionados en gasas, neopreno, algodón y punto. Fue la primera de la tarde en sacar un pantalón a escena, una prenda que se ha visto, aunque tímidamente, en estos días.

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José Japón Sevilla, cónsul de Japón en Sevilla, las casualidades de la vida, estaba ayer en primera fila en el desfile de María José Segura, que se había inspirado en la cultura nipona para ofrecernos su colección “Geishas flamencas”. Una colección muy elaborada, con trajes rotundos de corte clásico, purista, envueltos en el estilismo del país oriental. Mikados de seda, rasos, crepés, brocados, tules bordados…Tejidos nobles para unos diseños, donde también resaltaron la artesanía de Cantillana, en los flecos y en los fajines, además de los complementos de Al Pelo, de Mariló Collado y Pepa Torres.

“Achilipú”

Rocío Carrasco, también onubense, enamoró con su colección en la que sobrevolaba la inefable personalidad de Lola Flores. “Achilipú”, que así la ha bautizado, estuvo amenizada por los cantes de su hermana Sandra y de Macarena de la Torre. Un desfile en el que mezcló la tradición con la vanguardia y donde no faltó la imagen de la Faraona en algunas de sus prendas. Me quedo con los trajes lisos con lunares grandes en sitios estratégicos.

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La bomba

Lucía Franch ya me anticipó su valía cuando presencié su colección de moda flamenca infantil. En la colección de mayores fue la bomba. ¡Qué derroche de estilo y de imaginación! Las señoras que estaban a mi lado se lo pedían todo, desde los trajes con aplicaciones de ganchillo en blanco y negro a los pantalones de terciopelo, en su salida de diseños de inspiración flamenca. Sus hechuras iban desde los trajes canasteros a los de volantes tipo pañuelo, pasando por los de vuelo. Un diez para sus estampados, sobre todo ese en el que sobresalía el fucsia. A Lucía Franch hay que echarle flores, muchas más que ese ramito que sus hijos, por cortedad, no le entregaron en público.

Lucía Franch

Ganchillo

Un piano esperaba la salida de la colección de Mónica y Laura Romero y la verdad es que ambos, instrumento musical y diseñadoras, dieron una buena nota. Empezaron con vestidos verde agua para seguir con rosas e incluso una mezcla de ambos tonos. Pero siempre con el toque artesanal de un aplique de ganchillo en beis en forma de flor o de aro o bordeando un escote, que le daba calidez a los diseños. Sobre todo a los de novia de inspiración flamenca con los que cerraron el pase y una jornada en la que se demostró que querer es poder. ¡Enhorabuena a todos!



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